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Muy buenos días, muchas gracias por asistir a este acto de
presentación del libro Historia y Arte del Convento de San Gil.
Lo primero que quiero hacer es felicitar a los autores, que son
los protagonistas de este acto, por el gran trabajo que han
hecho. Me acompañ a la doctora Palma Martínez-Burgos, que se ha
ocupado de hacer el capítulo de Historia de un edificio, imagen
de una ciudad; Mariano Maroto, que ha hecho el capítulo
Convento, cárcel y cuartel; Enrique Sánchez Lubián, que ha
escrito el que se refiere a la Huella de Antonio Machado. Como
saben, Fernando Chueca Goitia falleció, se ocupó de lo que tiene
que ver con la restauración como sede parlamentaria del Convento
de San Gil; a Carlos Barrio la ampliación de las Cortes de
Castilla-La Mancha y la excavación arqueológica, y a Manuel
Santolaya que se encargó -como saben- de la ampliación de la
sede parlamentaria, precisamente de la parte del edificio en la
que ahora nos encontramos.
En fin, entre todos vosotros habéis hecho un libro que es el ADN
del Convento de San Gil. El edificio que alberga la sede en la
que reside la voluntad del pueblo de Castilla-La Mancha. Todo lo
que hay que saber o todo lo que se sabe del Convento de San Gil
yo creo que está en este libro y, por tanto, os felicito por
vuestro trabajo, por vuestro rigor y, sobre todo, por el cariñ o
con que habéis elaborado esta publicación, este libro, que habla
de siglos de historia, curiosamente, en una Región tan joven
como la nuestra.
Hace poco menos de un añ o celebrábamos el 25 aniversario de la
primera sesión constitutiva de las Cortes de Castilla-La Mancha
que tuvo lugar el 31 de mayo de 1983, y si recuerdan ustedes, lo
hicimos reuniendo en la Iglesia de San Pedro Mártir, donde se
produjo la primera reunión de nuestro Parlamento Regional, a los
hombres y mujeres que fueron, que son, diputados y diputadas
desde el 31 de mayo de 1983. Fue nuestra forma de celebrar ese
25 aniversario, y también ha querido serlo la edición de este
libro, que se enmarca, precisamente, en una decisión de la Mesa
de las Cortes para poner en valor y dar a conocer con el mayor
grado de profundidad posible a nuestro Parlamento Regional.
Y hemos querido que hoy, día previo a la celebración del Día del
Libro, las Cortes de Castilla-La Mancha nos sumemos,
precisamente, a todos los actos que mañ ana tendrán lugar en el
marco de esta efeméride y colaborar a ella presentando el libro
Historia y Arte del Convento de San Gil.
Con él, con esta edición, queremos contribuir a la divulgación
de la que ha sido, y es, la casa de la soberanía popular de los
castellano-manchegos durante 26 añ os y que es uno de los
símbolos de nuestra Comunidad Autónoma, es uno de los símbolos
de nuestro autogobierno.
El viejo Convento de San Gil, el convento de los franciscanos
descalzos de San José, que es como realmente se llamaba, pero
que, popularmente, es conocido como el Convento de San Gil o
como "gilitos", del Siglo XVII, que tantos avatares ha visto y
ha padecido en su casi 400 añ os de historia como convento; como
cárcel, que lo fue 68 añ os; como cuartel y como parque de
bomberos.
Ha culminado, digamos, su trayectoria, siendo sede de la
institución democrática de los castellano-manchegos y yo creo -y
me gusta destacarlo- que es un buen símbolo. Yo creo que hay
algo de aleccionador y de estimulante en el hecho de que un
edificio que fue durante tanto tiempo el marco lóbrego para la
privación de libertad como cárcel, que lo fue, sea en la
actualidad el templo de la palabra, el templo del entendimiento,
el templo de la democracia, un símbolo de libertad que,
precisamente, garantiza la institución parlamentaria que alberga
el Convento de San Gil. Yo creo que esto es algo que tiene un
simbolismo muy estimulante.
Este libro que presentamos hoy recoge la trayectoria
historiográfica de una arquitectura abundante en añ os y
acontecimientos -no todos felices, es cierto- y algunos de ellos
chocantes.
Quizá, el dato que concita una evocación probablemente más
entrañ able y más motivadora es el paso por el Convento de San
Gil de uno de nuestros poetas más queridos, de Antonio Machado,
que aquí escribió el prólogo a la segunda edición de su libro de
poemas Soledades, como ha quedado atestiguado, precisamente, de
su propia mano. Ciertamente, el alma sensible de Machado no
dejaría de emocionarse si pudiera observar la transformación de
aquel penal, que dirigió su hermano, convertido ahora en un
espacio de libertad y de democracia que representa el Parlamento
de Castilla-La Mancha.
Las Cortes Regionales son la expresión política de la democracia
de una Región que descubrió hace 25 añ os que los instrumentos de
su progreso y de su bienestar estaban por primera vez en sus
manos y pese a que 25, ya 26 añ os, es un período considerable en
la vida de una persona, no lo es tanto en la vida de un pueblo,
de una colectividad y la nuestra sigue siendo una institución
muy joven.
Uno de los retos, precisamente, que tenemos como Parlamento, un
reto permanente, es el de continuar abriendo las Cortes de
Castilla-La Mancha a la sociedad, que cada vez sea más conocido
no sólo nuestro trabajo como representantes de los ciudadanos,
sino también la historia de nuestro edificio que, como he dicho,
es un símbolo en nuestra Región. Y este libro colabora también a
que cada vez se nos conozca más, a que cada vez el Parlamento
esté más abierto a la sociedad, como lo están o como colaboran
otras iniciativas que hemos puesto en marcha como las Cortes
Jóvenes, ese Parlamento joven que se reunirá los días 27 y 28 de
abril y en el que los protagonistas van a ser los jóvenes de
nuestra Región para poner sobre la mesa sus aspiraciones, sus
demandas y sus intereses.
Finalizo ya, porque no quiero extenderme más. Cimientos, siglos
de historia para una Región joven -insisto- de apenas 26 añ os;
un pasado sólido, sobre todo para tener un futuro mejor; un
futuro que se asienta sobre los cimientos de un trabajo de
hombres y mujeres que con su palabra, con su voz, con su
generosidad, con su tolerancia también y su voluntad de llegar a
acuerdos en beneficio de Castilla-La Mancha -me refiero a los
diputados que han formado parte de las Cortes Regionales- han
alumbrado con ese trabajo 245 leyes que han sido un motor de
progreso para Castilla-La Mancha. Leyes, también, que han
convertido el sueñ o y la ilusión de una Región que daba sus
primeros pasos hace casi 26 añ os en una magnífica realidad
esperanzada de futuro, que es la que estamos construyendo entre
todos, como los autores del libro han hecho ese magnífico
trabajo que hoy queremos transmitirle a toda la sociedad de
Castilla-La Mancha.
Como digo, este libro quiere contribuir a que las Cortes sean
una institución también más cercana a los ciudadanos, a poner en
valor nuestro patrimonio histórico-artístico, el de Castilla-La
Mancha, aportando -como digo- un interesante elemento de
conocimiento histórico sobre una antigua, noble y emblemática
sede ,como es la de nuestra institución parlamentaria. Insisto
de nuevo: muchas gracias a los autores. Yo he querido ser breve,
porque a continuación la doctora Palma Martínez-Burgos, que en
este acto representa a quienes han sido los autores del libro,
pues les hablará con mayor profundidad y seguro que con mayor
propiedad de su contenido y ella tiene la palabra. Muchas
gracias.
(Aplausos.)
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